viernes, 29 de octubre de 2010

Un sueño dentro de un sueño


¡Toma este beso sobre tu frente!
Y, me despido de ti ahora,
No queda nada por confesar.
No se equivoca quien estima
que mis días han sido un sueño;
Aún si la esperanza ha volado
en una noche, o en un día,
en una visión, o en ninguna,
¿Es por ello menor la partida?
Todo lo que vemos o imaginamos
es sólo un sueño dentro de un sueño.

Me paro entre el bramido
de una costa atormentada por las olas,
y sostengo en mi mano
granos de la dorada arena.
¡Qué pocos! Sin embargo como se arrastran
entre mis dedos hacia lo profundo,
mientras lloro, ¡Mientras lloro!
¡Oh, Dios! ¿No puedo aferrarlos
con más fuerza?
¡Oh, Dios! ¿No puedo salvar
uno de la implacable marea?
¿Es todo lo que vemos o imaginamos?
¿Un sueño dentro de un sueño?


Edgar Allan Poe

miércoles, 27 de octubre de 2010

El Puñal

En un cajón hay un puñal.
Fue forjado en Toledo, a fines del siglo pasado; Luis Melián Lafinur se lo dio a mi padre, que lo trajo del Uruguay; Evaristo Carriego lo tuvo alguna vez en la mano.
Quienes lo ven tienen que jugar un rato con él; se advierte que hace mucho que lo buscaban; la mano se apresura a apretar la empuñadura que la espera; la hoja obediente y poderosa juega con precisión en la vaina.
Otra cosa quiere el puñal.
Es más que una estructura hecha de metales; los hombres lo pensaron y lo formaron para un fin muy preciso; es, de algún modo eterno, el puñal que anoche mató un hombre en Tacuarembó y los puñales que mataron a César. Quiere matar, quiere derramar brusca sangre.
En un cajón del escritorio, entre borradores y cartas, interminablemente sueña el puñal con su sencillo sueño de tigre, y la mano se anima cuando lo rige porque el metal se anima, el metal que presiente en cada contacto al homicida para quien lo crearon los hombres.
A veces me da lástima. Tanta dureza, tanta fe, tan apacible o inocente soberbia, y los años pasan, inútiles.

(Borges)

Te miro y no veo nada...

martes, 7 de septiembre de 2010

Ando todo gris...

Ando todo gris
parece que te perdí...

para entender, para sentir, para gritar
para volver, para decirte que...

ando todo gris
parece que te perdí...

para correr, para soñar, para inventar
para tener para decirte que...

ando todo gris
parece que te perdí...

para entender, para sentir, para volver
para gritar, para saber si estas...

ando todo gris
parece que te perdí...

ando todo gris
parece que te perdí...


martes, 10 de agosto de 2010

Weird...

“Es extraño cuando gente que parecías conocer se transforman en seres totalmente distintos a lo que veías. Pero más extraño aún es cuando tu gente se acerca y los tratas como verdaderos desconocidos ya que algo te impide reconocerlos…”

Finales inesperados e inimaginables.

Me ha pasado en un par de ocasiones…


lunes, 26 de julio de 2010

El Séptimo Sello


En tiempos en los cuales nos preguntamos que cosas sucederán en un corto plazo, en tiempos en que buscamos respuestas tanto en calendarios mayas o en los fenómenos atmosféricos y hasta en las santas escrituras sobre que acontecimiento se aproxima a grandes pasos. ¿Un cataclismo?, ¿el fin de la vida?.

Bueno esto no es novedad ya que desde siempre el hombre ha tenido la inquietud de saber que hay más allá de la vida misma.

Esta película llamada “El Séptimo Sello”, nos transporta a la época medieval en la cual un soldado vuelve de las cruzadas en compañía de su fiel escudero.

En si la trama te absorbe desde el comienzo ya que el protagonista se encuentra nada más ni nada menos que con la muerte en el principio de la historia, a la cual desafía a un partido de ajedrez con lo que comienza toda la trama de esta historia.

Pestes, muerte, bufones, ira, abusos, fanatismo religioso (esta parte en particular me inquietó bastante), cacería de brujas, justicia divina, para que finalmente nuestro protagonista se arrepienta de querer morir como tanto lo señaló en todo el film. Por su lado su fiel escudero (me sorprendió bastante este personaje tan sabio y correcto, muy lejos de las caricaturizaciones acostumbrado a ver) se entrega a la muerte pero no sin antes dejando muy en claro su desacuerdo con ello.

Sólo una pareja de juglares logra escapar de la muerte, pero sólo de momento ya que como todos sabemos, esta nos llegara de una forma u otra.

Una gran película del año 1957 donde nos muestra una vez más al hombre y los caminos que se le abren cuando pierde la Fe, o simplemente cuando no cree en nada o nadie…